fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Política

Calvente, los periodistas de Villarejo y las cloacas de Interior: un matrimonio de conveniencia para atacar a Podemos

Las denuncias sin pruebas y el ruido mediático son las claves de la estrategia que los poderes profundos emplean para desgastar a la formación morada y erosionar el Gobierno de Coalición.

Calvente y Villarejo, la pata mediática
Calvente y Villarejo, la pata mediática

Las noticias basadas en falsedades y el ruido mediático que generan están jugando un papel determinante en la operación de desgaste contra Podemos iniciada gracias a las acusaciones de José Manuel Calvente, exabogado del partido. Tras la denuncia de Calvente han sido imputados el Secretario de Comunicación de la formación morada, Juanma del Olmo, Daniel Frutos y Carlos García como administradores de la coalición electoral y la gerente, Rocío Val.

La estrategia no es nueva: es el mismo modus operandi que llenó portadas con falsas informaciones contra la formación morada en el pasado, el mismo que ha acabado con uno de los fiscales del caso Villarejo y el que ha permitido que un juez pida, sin pruebas y contra el criterio de su instancia superior, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, la imputación del vicepresidente Iglesias. Todo ello, gracias a filtraciones interesadas y a un grupo de supuestos informadores que publican noticias por encargo.

La conexión de periodistas con la estructura policial de las cloacas del Estado, compone quizá la pata más conocida de este entramado. Se trata del grupo de agentes a los que el Gobierno de Rajoy encomendó fabricar pruebas falsas contra rivales políticos del PP. De ahí salió, por ejemplo, el Informe PISA, que sirvió para atacar a Podemos y que fue desacreditado por la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo. Pero los ritmos de la justicia y de los medios son bien distintos, y para entonces el daño ya estaba hecho, tras ocupar el falso documento horas de tertulias y decenas de portadas.

La lentitud de la justicia y la enorme repercusión de los medios en el debate público y en la política convierten en determinante el papel de los medios de comunicación y, en concreto, la existencia de una red de periodistas que publican de forma coordinada información manipulada proveniente de personas como José Manuel Villarejo. A través de esa conexión, el excomisario lograba difusión mediática para sus ataques hacia sus rivales y generaba ruido mediático para encubrir otros asuntos, mientras que los periodistas lograban falsos documentos policiales que copaban las portadas y las tertulias, haciéndoles ganar notoriedad. El negocio es redondo para ambas partes.

¿Quiénes son estos periodistas? En palabras de Francisco Martínez (PP), ex secretario de Estado de Seguridad y ahora imputado en la trama Kitchen, entre “los de siempre” en el club de periodistas a las órdenes de Villarejo estaban, por ejemplo, Eduardo Inda y Manuel Cerdán de Okdiario; Esteban Urreiztieta, subdirector de El Mundo; y Daniel Montero, ahora en Nius. No son los únicos en desarrollar este tipo de prácticas: José María Olmo (El Confidencial), Tono Calleja (recién fichado por Marhuenda en La Razón), Alejandro Requeijo (Vozpópuli) o Miguel Ángel Pérez (Libertad Digital) también se han especializado en la publicación de filtraciones coordinadas y, por ende, en lo que se convierte en ataques políticos por encargo.

Cloacas y la pata mediática en el caso Calvente

El caso de Calvente no es diferente a los ya mencionados. Como todos ellos, comienza con la conexión de un agente bien relacionado con las cloacas, el teniente coronel Baena. Como ya publicó LÚH!, Calvente no acudió a la comisaría más cercana a su domicilio o a la Fiscalía para denunciar a Podemos: en su lugar, recorrió más de 25km desde su domicilio para dejar la investigación directamente en manos de este estrecho colaborador de Diego Pérez de los Cobos, el coronel recientemente destituido por Interior y al que el anterior Gobierno, del PP, encomendó tareas como el operativo del 1-O en Cataluña. Fue la unidad dependiente de Baena quién planteó los primeros pasos que se debían dar y el que pidió que toda la investigación contra Podemos se desarrollará en secreto.

Mientras la Guardia Civil manejaba las actuaciones, y antes de que comenzara la instrucción judicial, los rumores de Calvente se filtraron de forma coordinada en medios como El Confidencial, Vozpópuli, El Mundo o Libertad Digital, siempre bajo la firma de sus periodistas de confianza: José María Olmo, Tono Calleja, Alejandro Requeijo, Esteban Urreiztieta y Miguel Ángel Pérez. La aparente relación entre Calvente y estos informadores llegó a tal punto que, el día de su declaración ante el juez, publicaron noticias a la misma hora y con titulares prácticamente idénticos donde daban cuenta del contenido de esa declaración… cuando aún no había terminado y cuando, por tanto, era imposible que sus abogados o el propio Calvente hubieran hablado con la prensa: una señal inequívoca de que estaban pactadas de antemano y de que respondían a una campaña organizada.

Calvente también concedió una serie de entrevistas, pero únicamente a medios como Vozpópuli, La Razón, ABC o El Mundo. En esta última, firmada por Esteban Urreiztieta, Calvente lanzó un mensaje que pudo ser utilizado por el juez, afirmando que la pieza Dina del caso Villarejo fue un “montaje” de Podemos. Aunque no aportó prueba alguna, el juez García-Castellón le llamó a declarar en la pieza Dina –algo completamente inusual, ya que no lo había pedido ninguna de las partes– y, basándose en esa declaración, pidió imputar a Iglesias, a pesar de que la Sala de lo Penal de la Audiencia acababa establecer que el vicepresidente era perjudicado en la causa.

Según informa El País, las filtraciones interesadas desde el entorno de Calvente también han servido para dejar fuera de juego a Ignacio Stampa, uno de los fiscales del caso Villarejo. La publicación de una serie de mensajes con acusaciones, provocaron un clima de presión mediática y el acoso de Vox contra el fiscal anticorrupción. Las investigaciones internas realizadas concluyeron que su trabajo es intachable y que no hubo tal connivencia. Sin embargo, y como ha denunciado el periodista Ernesto Ekaizer, se cambiará de Fiscal en una de las investigaciones por corrupción más graves de la democracia, en las que el fiscal actual llevaba cuatro años trabajando.

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

1 Comentario

Queremos garantizar que los debates y comentarios que se generen en nuestras noticias sean de la calidad que cada una de vosotras y vosotros merece. Por ello, tan solo nuestras socias y socios tienen la posibilidad de interactuar de esta forma, ÚNETE AQUÍ y colabora con la información que no rinde tributo a intereses privados ni poderes económicos.

Si tan solo quieres leer los comentarios,
PUEDES REGISTRARTE COMO USUARIO/A

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes