fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Economía

Cinco mentiras sobre impuestos que jamás deberías creer

1. Los impuestos son un robo

La noción de impuestos como un “robo” es una construcción política que nace con el liberalismo. Esta corriente política nace como oposición al Estado monárquico y como representación de la nueva clase social, los mercaderes. Por ello, rechazaban los impuestos que en ese momento servían para financiar los gastos suntuarios de una monarquía y una aristocracia decadentes. Por otro lado, los liberales clásicos consideraban que el estado era una necesidad entre otros, para generar una fuerza pública y una justicia que les permitiera asegurar sus patrimonios. Nace ahí una tensión que dura hasta nuestros días: la necesidad de financiar un estado, pero siempre rechazando por principio cualquier tributo. El ejemplo perfecto ha sido la CEOE en los últimos días: pedir mantener los ERTEs (ayuda estatal) pero criticar subidas de impuestos a las rentas altas. Pero los impuestos actuales lejos de ser un robo, se aprueban por leyes (artículo 133 de la Constitución Española), esto es, mediante complejos procesos legislativos donde las mayorías parlamentarias moldean según su enfoque los sistemas tributarios. De ahí que el sistema tributario sea un reflejo de las corrientes políticas de la época. Un robo se hace fuera de la ley, un impuesto es una ley.

2. El impuesto de patrimonio genera doble imposición

El informe de expertos que convocó el exministro de Hacienda Cristóbal Montoro dice que es “viejo y conocido el argumento de que si se grava la renta se incurrirá en una doble imposición al gravar también el patrimonio, que no es más que la acumulación de renta no consumida y ya gravada. El argumento resulta sólido, pero no lo es más que el que aconsejaría no gravar el consumo al gravarse ya la renta, pues el consumo no es más que una parte muy importante de la renta total anteriormente gravada”. En otras palabras, la imposición cruzada existe en todos los impuestos, siempre que se mire desde la perspectiva de la renta. No obstante, las rentas no pagan impuestos, lo hacen las personas físicas y jurídicas, en diferentes manifestaciones de capacidad de consumo. Según la definición de renta extensiva, se debe gravar todas las manifestaciones de incremento en la capacidad de consumo más el incremento neto de riqueza. Existen básicamente tres manifestaciones: renta, consumo y riqueza. Si alguna de ellas no se gravara, estaríamos afectando negativamente a la equidad horizontal, esto es, que personas con la misma renta pagarían impuestos diferentes en función de la fuente de obtención de esa renta. Eso no solo generaría injusticia fiscal, sino, además, distorsiones para generar renta en esa forma que queda exenta. Por tanto, no, no existe doble imposición, porque son hechos tributarios diferentes.

3. En España se pagan muchos impuestos

En España la dictadura franquista no introdujo una tributación moderna, asimilable a la de los países del entorno. Eso hizo que, en 1975, España tuviera una recaudación impositiva del 18% respecto del PIB, mientras que Francia tenía un 35% y Alemania un 34%. Esa diferencia permitía explicar que en España no hubiera Estado de Bienestar, y en Europa, sí. La tributación moderna se establece en España 1978 –con más de 40 años de retraso respecto a otros países–. Desde entonces la tendencia de las diversas reformas tributarias ha sido:

  • Reducir tramos en el IRPF (antes había más de 28 tramos, ahora sólo hay cinco)
  • Reducir tipos máximos en el IRPF (desde los 65% del inicio a los 45% actuales)
  • Reducir la imposición al capital (desde 2006 el tipo máximo del ahorro es la mitad que el del trabajo)
  • Reducir tipos máximos en Impuesto de Sociedades (del 35% al 25%)
  • Eliminar el impuesto de patrimonio (se eliminó en 2008, pero se reinstauró temporalmente en 2011; sigue vigente, pero prácticamente vaciado)
  • Incremento de IVA (del 12% al 21%)

Esto ha solidificado una brecha fiscal con Europa que hace que España recaude menos impuestos que los que le correspondería recaudar de acuerdo con su PIB per cápita, con el consecuente impacto en los servicios públicos ofrecidos.

4. En España los ricos pagan muchos impuestos

FEDEA publica regularmente un estudio llamado ‘Observatorio sobre el reparto de los impuestos y las prestaciones monetarias entre los hogares españoles’. En él se puede ver la incidencia impositiva por tramos del sistema tributario en su conjunto y de cada impuesto en particular. En España todos los impuestos excepto IRPF y Patrimonio son regresivos, esto es, proporcionalmente pagan más los que menos rentas tienen. Especialmente injustas son las contribuciones a la seguridad social por varios motivos. En primer lugar, porque las personas trabajadoras autónomas tienen que pagar un fijo independientemente de sus ingresos, lo que hace que estas cotizaciones sean especialmente regresivas para ellas y sean los tramos más bajos de renta los que soportan un tipo efectivo más alto. Pero, además, para quién trabaje por cuenta ajena, hay un límite máximo al salario sobre el que se aplica el tipo impositivo de las cotizaciones sociales, 4070€. Esto significa que alguien que gane 4.070€ al mes pagará lo mismo por este concepto que alguien que gane 50.000€ al mes, una configuración tremendamente regresiva. Así, los salarios más altos tienen un tipo efectivo de cotizaciones sociales del 2%, y los salarios más bajos del 6%. Por si esto fuera poco, todas las reformas impositivas de las últimas décadas han ido a reducir los pagos a las rentas altas (IRPF por ejemplo) o intentando eliminar impuestos como el de patrimonio o sucesiones y donaciones, que sólo afectan a las rentas más altas. En general, esto ha incrementado la regresividad del sistema, reduciendo la carga a los tramos más altos de renta.

5. El dinero está mejor en el bolsillo del contribuyente

En general, si las personas tuvieran que pagarse todos los servicios públicos, su gasto sería mucho más elevado. Esto se demuestra en el sistema de salud norteamericano, uno de los más caros del mundo, donde primero existe un problema del acceso al sistema médico (millones de personas sin seguro), y luego, un problema de financiación en el coste del tratamiento. La pobreza y la desigualdad es mucho mayor que en cualquier país europeo. Todos estos efectos se deben a la inexistencia de un Estado del Bienestar, que sí existe en Europa y que aparece gracias a la aparición de la progresividad fiscal. Por tanto, para las rentas altas siempre es mejor reducir impuestos. Sin embargo, para las rentas medias y bajas, el estado de bienestar genera una suerte de seguro colectivo que reduce el coste de dichos servicios, y por ende, incrementa su poder adquisitivo. Para la mayor parte de la población, por tanto, el Estado del Bienestar es un seguro de vida.

Comparte esta noticia

QUEREMOS SER UN DIARIO DIGITAL SIN INGRESOS POR PUBLICIDAD.

Las noticias que lees cada día en los medios no son gratis, alguien las paga.

En LA ÚLTIMA HORA! queremos ser independientes, solo queremos depender de ti.

HAZTE SOCIO AHORA

1 Comentario

Queremos garantizar que los debates y comentarios que se generen en nuestras noticias sean de la calidad que cada una de vosotras y vosotros merece. Por ello, tan solo nuestras socias y socios tienen la posibilidad de interactuar de esta forma, ÚNETE AQUÍ y colabora con la información que no rinde tributo a intereses privados ni poderes económicos.

Si tan solo quieres leer los comentarios,
PUEDES REGISTRARTE COMO USUARIO/A

QUEREMOS SER UN DIARIO DIGITAL SIN INGRESOS POR PUBLICIDAD.

Las noticias que lees cada día en los medios no son gratis, alguien las paga.

En LA ÚLTIMA HORA! queremos ser independientes, solo queremos depender de ti.

HAZTE SOCIO AHORA