Síguenos en

Búsqueda

LA ÚLTIMA HORA

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Cultura

Hasta siempre, Belén Bermejo

Belén Bermejo, (Madrid, 1969), editora de ficción y poesía en Espasa, escritora y fotógrafa, ha fallecido a causa de un cáncer que padecía desde hace 3 años

Qué duro es esto siempre. Qué duro resulta que os vayáis. Qué duro resulta que nos quedemos. Qué tristeza, verte una y otra vez en cada perfil de redes sociales, en cada tuit, en cada mención. ‘Belén Bermejo’, de hecho, ha sido TT dos días seguidos. Probablemente, de haber seguido con nosotros, tú misma te lo habrías tomado a broma, pero Twitter, como ha asegurado tu buen amigo David Trías, “es una casa vacía” sin ti. Somos muchos los que tenemos buenos recuerdos contigo y agradecemos haberte conocido.

Nos vimos por primera vez hace más de una década, Belén, en una cena. Emilia, Jorge, David y Alberto también acudieron a aquella cita casi improvisada. Yo, simplemente, pasaba por allí y me acogisteis como buenos filólogos (o bibliófilos o editores o lectores…o todo eso junto). “Si no nos cuidamos nosotros, quién”, recuerdo que me dijiste años más tarde. Recuerdo, también, que me sorprendió saber que tú eras la responsable de algunas de las ediciones más hermosas y coherentes de cuántas tenía en mis propias estanterías. Poco después, aprendí a reconocer tu mano detrás de las obras que ayudabas a crear. Te dejabas la piel en cada proyecto.

Más tarde, tú misma te decidiste a publicar tu ‘Microgeografías de Madrid’ de la mano de Berta Noy, directora editorial de Ediciones B. En este libro, todas esas fotografías con las que nos regalabas los ojos en redes sociales que sirvieron en varias ocasiones para ilustrar, incluso, algunas de las portadas de los libros que editaste, formaban un mosaico equilibrado acompañado de aquellas palabras que te evocaban las imágenes que ibas capturando. Reflejaba la poética de lo cotidiano de las grandes urbes. Leerlo y disfrutarlo era una buena manera de conocerte. Fue entonces cuando aproveché la oportunidad para pedirte que vinieras a Valladolid a presentar tu obra y, aquí, gracias a la colaboración del Colectivo Laika, propiciamos tu encuentro con Nacho Vegas, a quien, según tus propias palabras, “adorabas”. Recuerdo los abrazos y las risas. Fue una jornada bonita y soleada. Recorriste todas las calles de la ciudad que solo habías tenido la oportunidad de conocer siendo adolescente puesto que, habiendo pasado tu infancia y adolescencia en Aranda de Duero, a veces te acercabas por aquí. Pero tu hogar siempre fue Madrid. Adorabas sus calles. Eras capaz de mirar de manera única cada uno de sus rincones, y, como dice Ben Clark, el autor del último poemario publicado en cuya edición trabajaste, de defender “a capa y espada” una sanidad y unos servicios públicos universales, gratuitos y de calidad. Por eso, donaste todos los beneficios de tu libro a proyectos del área de Oncología Médica del Hospital de La Princesa de Madrid que era, junto al Gregorio Marañón, “casi”, según tus propias palabras, “tu segunda casa”. El cáncer con el que llevabas lidiando los últimos 3 años te había demostrado que solo una sanidad pública garantizaba la justicia y la igualdad para todos, independientemente de la mala fortuna de padecer unas enfermedades u otras o tener más o menos recursos para lidiar con ellas. Años atrás, habías perdido a una hermana por otro cáncer. Hacía unos meses, tu madre, Alicia, también te había dejado. Conocías de cerca la sanidad pública de nuestro país y te habías convertido en la voz de quienes queremos protegerla.

   

También defendiste siempre la compra en pequeñas librerías capaces de ofrecernos un trato cercano y un consejo adecuado a la hora de llevarnos un ejemplar a casa al que íbamos a dedicarle varias horas de nuestra vida. Además, los museos, las salas de exposiciones y el arte en sus muy diversas formas ocuparon tus aficiones y tu vida. Y te hacías eco de ello en tus cuentas de redes sociales. A menudo, además, tus cuentas servían de escaparate a jóvenes talentos, artistas no tan conocidos como deberían, talentos emergentes o consagrados y olvidados y proyectos culturales diversos. A muchos, nos descubrías un mundo nuevo cada día.

Y ahora, Belén, nos has dejado a la edad de 50 años. Estos días atrás, cientos de personas pertenecientes al ámbito cultural del país se han hecho eco de tu final y de la tristeza que nos produce a todos no volver a saber de ti, y tener la certeza, como decía tu adorado Pe Cas Cor, de que ya “no sabemos mirar”. No, al menos, como lo hacías tú.

Comparte esta noticia

QUEREMOS SER UN DIARIO DIGITAL SIN INGRESOS POR PUBLICIDAD.

Las noticias que lees cada día en los medios no son gratis, alguien las paga.

En LA ÚLTIMA HORA! queremos ser independientes, solo queremos depender de ti.

HAZTE SOCIO AHORA

Click para comentar

Queremos garantizar que los debates y comentarios que se generen en nuestras noticias sean de la calidad que cada una de vosotras y vosotros merece. Por ello, tan solo nuestras socias y socios tienen la posibilidad de interactuar de esta forma, ÚNETE AQUÍ y colabora con la información que no rinde tributo a intereses privados ni poderes económicos.

Si tan solo quieres leer los comentarios,
PUEDES REGISTRARTE COMO USUARIO/A

QUEREMOS SER UN DIARIO DIGITAL SIN INGRESOS POR PUBLICIDAD.

Las noticias que lees cada día en los medios no son gratis, alguien las paga.

En LA ÚLTIMA HORA! queremos ser independientes, solo queremos depender de ti.

HAZTE SOCIO AHORA