fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Opinión

La culpa de todo la tiene Yoko Ono

La culpa de todo la tiene Yoko Ono

Decía Def Con Dos en ese estribillo machacón que he tarareado tantas veces. Que hemos tarareado tantas veces, allá por 1995. Y el espíritu de Lennon que le sale por los poros… ¡No ha llovido ni nada! Pero el reparto de culpas y estigmas sigue siendo el mismo. La construcción del relato adecuado a la sociedad machista y patriarcal sigue siendo el mismo. ¿Quién duda hoy en día de la culpabilidad de Yoko Ono por la separación de los Beatles? En el aniversario del asesinato de John Lennon, sale inexorablemente el nombre de Ono y me asalta la reflexión mañanera que me hago en un mes llenito de efemérides y honorables defunciones de señores protegidos a capa y espada por el mismo sistema que castiga sin piedad a señoras, con argumentos inversos y falaces. Argumentos que tragamos con avidez de macho mientras nos damos golpes de pecho orgullosos de nuestro análisis en profundidad de personajes del universo pop.

Muere Sean Connery, que estaba de muy buen ver, el ‘zorro plateado’ del star system cinematográfico, protagonista de lascivos y libidinosos sueños femeninos, el hombre de acción, el estereotipo de masculinidad por antonomasia, capaz de hacer el bien pistola o espadón en mano. Premio Oscar de la Academia, BAFTA, Globo de Oro… Para más elevación moral del personaje en entornos de izquierda, conocido independentista escocés, militante del Partido Nacional Escocés (SNP) y nombrado Sir, Caballero inglés, por la reina Isabel II de Inglaterra, qué ironías. Apareció en kilt, no se diga que un Sir inglés no puede vestir a la escocesa. Y a la postre, propietario de frases de autoayuda masculina como “creo que es absolutamente correcto pegar a una mujer de vez en cuando” o “si una mujer es una puta o una histérica o desagradable continuamente, yo lo haría; creo que un hombre tiene que estar ligeramente por encima de una mujer”. Bah, pequeñeces domésticas. Hoy Sean Connery es recordado con honor, gran actor y mejor ideólogo político.

Muere Diego Armando Maradona, que era muy buen jugador de fútbol, el ídolo, el Dios de las masas de clase obrera, porque Dieguito era de barrio, “hecho a sí mismo”, nacido del barro primitivo como un ser moldeado por una divinidad caprichosa. Además era de izquierdas, porque era de barrio, antiimperialista, le rompía las pelotas al Gran Hermano siempre que podía. Orgulloso amigo de Fidel Castro y Nicolás Maduro. Tenía un Che tatuado en el brazo, porque era de barrio. Y jugaba muy bien al fútbol. Una vez marcó un gol él solo. La realidad era que tenía una total ausencia de deportividad, no solo no sabía jugar en equipo, sino que era capaz de patear a un compañero y romperle la cabeza de una patada. Vicioso de todo lo que pone, dicen que lo echaron a perder cuando llegó a España. Putos españoles. Pobre Dieguito. Gustaba de tener sexo con niñas, no muy jóvenes, con que tuvieran 15 años le bastaba, incluso llegó a dejar a una embarazada en Cuba, sssshhhh… que nadie sepa. Violento y pendenciero, agresivo con sus parejas, no le temblaba el pulso para partir la cara a sus mujeres. Solía renegar de sus hijas por dinero. Y su gran amor era la farlopa buena, no la de barrio. Diego Maradona es recordado con honor, llorado por millones de fans, dirigentes de izquierdas lo elevaron a los altares con sus “luces y sombras”, “claroscuros”, “para bien y para mal”. Digno de funerales de Estado en Argentina, salón de honor en la Casa Rosada para honrarle.

Volvamos a Yoko Ono, esa ‘china’ pretenciosa de culo escurrido. Advenediza gritona que se aprovechó de la fama de su marido para hacer performances cutres. La Nadie. Ella solita destruyó a los Beatles. Comió la cabeza a John Lennon hasta tal punto, que lo empujó al abandono de los cuatro de Liverpool. Celosa de la fama del grupo de su marido y de la amistad entre sus integrantes, forzó a Lennon con amenazas y coacciones, ya sabéis lo perra y artera que puede ser una mujer comiendo la cabeza a su marido. Y así The Beatles se fueron al carajo y desaparecieron en el olvido con la inestimable ayuda de Chapman y su manía de aniquilar ídolos musicales. Quién sabe si también incitado por Yoko Ono.

Con nombre e identidad propios

La realidad es que Yoko Ono, japonesa, hija de la aristocracia japonesa, era una artista de nivel antes de conocer a Lennon. Artista conceptual e integrante del movimiento Fluxus, exponía en famosas galerías de arte de New York cuando conoció a Lennon. No era una ‘nadie’, no era una groupie del montón. Ya era una mujer con nombre e identidad propios. Fue la mujer que hizo posible que Lennon crease ‘Imagine’, palabra de McCartney.

Víctima del patriarcado racista, fue relegada al puesto de destructora de bandas musicales. Cuando la realidad es que los Beatles estaban muertos antes de Yoko Ono. Murieron cuando se vendieron a la industria con los dineros de Epstein, el empresario musical que les prometió la gloria y los vendió al sistema. Cavaron su tumba cuando el ego de McCartney arrasó con el ego de Lennon, mientras Ringo y Harrison se veían arrastrados por la lucha por el puesto de macho alfa. Pero la culpa de todo la tiene Yoko Ono.

Fascina ver cómo la sociedad elige cuidadosamente a sus ídolos, los blanquea y adecúa a sus usos y costumbres. El agravio comparativo está servido. Hombres de dudosa moral son elevados a los altares, mientras mujeres de moral elevada son empujadas a los infiernos. Es la construcción heteropatriarcal al servicio de la hegemonía del hombre agresor, del violento, del machista. Quino nunca tuvo una sala en la Casa Rosada, porque él sí fue un hombre de izquierdas, creativo, comprometido, igualitario y solidario. Yoko Ono nunca tendrá el honor de ser conocida por su trabajo, porque ella fue utilizada por el sistema para mantener la estructura social que requiere la hegemonía del hombre.

Concluyo; por sus ídolos los conoceréis.

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

Click para comentar

Queremos garantizar que los debates y comentarios que se generen en nuestras noticias sean de la calidad que cada una de vosotras y vosotros merece. Por ello, tan solo nuestras socias y socios tienen la posibilidad de interactuar de esta forma, ÚNETE AQUÍ y colabora con la información que no rinde tributo a intereses privados ni poderes económicos.

Si tan solo quieres leer los comentarios,
PUEDES REGISTRARTE COMO USUARIO/A

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes