fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Política

La política de dispersión se mantiene tras la desaparición de ETA

La medida se intentó justificar por la existencia de la organización, pero una década después del cese definitivo de su actividad armada y dos años después de su disolución oficial, de los 173 presos que siguen en cárceles españolas de fuera de Euskal Herria, casi el 50% lo está a entre 600 y 1.100 kilómetros de distancia de su lugar de origen

La política de dispersión se mantiene tras la desaparición de ETA
Celda de aislamiento

Diseñada por PSOE y PNV, la política de dispersión y alejamiento de presos de ETA dio sus primeros pasos en 1987 y 1988 y fue aplicada ya de forma generalizada en 1989, es decir hace tres décadas, por el entonces ministro de Justicia –departamento del que dependían las prisiones– del Gobierno de Felipe González, Enrique Múgica. Curiosamente, los gobernantes que aplicaron la política de dispersión durante la existencia de ETA siempre intentaron justificar la medida por la propia existencia de la organización, alegando que la política de dispersión no sólo no suponía un castigo añadido para los presos sino que los beneficiaba, porque les ayudaba a alejarse de ETA, facilitando así su reinserción social. Sin embargo, una década después del cese definitivo de la actividad armada de ETA y dos años después de la disolución oficial de la organización, esta medida de excepción se mantiene, constituyendo –ahora sí que ya no cabe ninguna duda– un castigo añadido para los presos y sus allegados.

Y es que la política de dispersión y alejamiento de presos es una medida selectiva –se aplica a un colectivo de presos, y sólo a un colectivo de presos, por el mero hecho de formar parte del mismo– que perjudica gravemente a los presos –diversas asociaciones de derechos humanos han denunciado que favorece el aislamiento, las agresiones o la violación de su intimidad, restringe sus visitas y obstaculiza su asistencia médica y jurídica– y también a sus familiares.

En 1989, dos hermanas de un preso murieron en accidente cuando volvían de visitar a su hermano en Madrid. En 1990, la madre y un amigo de una presa murieron en accidente cuando volvían de visitarla en Ourense. En 1997, la abuela de un preso murió en accidente cuando volvía de visitar a su nieto en Madrid. En 1998, el padre de otro preso murió en accidente cuando iba a visitar a su hijo a Araba. En 1999, una amiga de un preso murió en accidente cuando volvía de visitarlo en Logroño. En 2000, un amigo de otro preso murió en accidente cuando volvía de visitarlo en Madrid. En 2001, dos amigos de una presa murieron en accidente cuando iban a visitarla a Ávila. En 2003, la madre y un hermano de un preso murieron en accidente cuando iban a visitarlo a Almería; y una amiga de otro preso murió en accidente cuando iba a visitarlo a Madrid. En 2004, el hermano de un preso murió a causa de las graves lesiones que había sufrido en un accidente registrado en 1989 cuando volvía de visitar a su hermano en Cádiz; y la madre de otro preso murió en accidente cuando iba a visitar a su hijo a Madrid. Y en 2007, la madre de la pareja de un preso murió en accidente cuando iba a visitarlo a Teruel. Son los 16 familiares o amigos de presos que han muerto por accidentes de tráfico, cuando iban a ver a sus allegados o volvían de hacerlo, desde la puesta en marcha de la política de dispersión hasta la actualidad. En cuanto a los heridos, se cuentan por decenas.

Miles de kilómetros

Desde 1978 hasta la aplicación de la política de dispersión, los presos de ETA permanecían en cárceles de Madrid y Soria, así como en las de Herrera de la Mancha (Ciudad Real) y El Puerto de Santa María (Cádiz); con la aplicación de la política de dispersión, los presos fueron dispersados por todo el territorio español peninsular e incluso alejados a prisiones de Ceuta, Melilla, Baleares y Canarias, obligando a sus familiares y amigos a realizar semanalmente miles de kilómetros para ir a visitarlos hasta Algeciras, El Puerto de Santa María, Almería, Huelva, Sevilla, Granada, Córdoba, Murcia, Jaén, Alacant, Pontevedra, Cáceres, Herrera de la Mancha… y para volver de visitarlos.

Aunque tres décadas después ya no hay ningún preso de ETA en Ceuta, Melilla, Baleares y Canarias, los presos siguen dispersados por todo el territorio español peninsular, a pesar de que la organización ya ha desaparecido y a pesar también de que el artículo 25 de la Constitución establece que “las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social” y de que el artículo 12 de la Ley Orgánica General Penitenciaria establece que “la ubicación de los establecimientos será fijada por la administración penitenciaria dentro de las áreas territoriales que se designen” y que, en todo caso, “se procurará” que cada una de esas áreas territoriales “cuente con el número suficiente” de establecimientos “para satisfacer las necesidades penitenciarias y evitar el desarraigo social de los penados”. Sin embargo, según los últimos datos de la asociación de familiares de presos Etxerat, de los 190 presos del colectivo que siguen encarcelados actualmente en el Estado español, 173 lo están en un total de 39 cárceles de fuera de Euskal Herria, casi el 50% de ellos a entre 600 y 1.100 kilómetros de distancia de su lugar de origen y casi otro 20% encarcelados a entre 400 y 600 kilómetros de distancia. Ni ETA –que ya no existe– ni la legislación vigente justifican tal medida política.

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

Click para comentar

Queremos garantizar que los debates y comentarios que se generen en nuestras noticias sean de la calidad que cada una de vosotras y vosotros merece. Por ello, tan solo nuestras socias y socios tienen la posibilidad de interactuar de esta forma, ÚNETE AQUÍ y colabora con la información que no rinde tributo a intereses privados ni poderes económicos.

Si tan solo quieres leer los comentarios,
PUEDES REGISTRARTE COMO USUARIO/A

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes