fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

El Megáfono

Lo llaman arte cuando es simbología

Almeida llama “proyecto artístico” a la operación de mantenimiento y reposición de banderas: tráiganos la vieja y le entregamos otra a estrenar.

Mal vamos cuando un alcalde decide declarar la guerra a, como mínimo, la mitad de la ciudadanía: concretando, a la mitad que no le vota, a quienes se reúnen para apoyarse, pensar, generar sororidad y acercarse a la cultura. Un peligro.

Por eso y mientras juega a ser ese hombre de talante amistoso y dicharachero, lleva meses desarrollando una guerra cultural contra Madrid que no sabe muy bien qué es ni cómo definir pero que le hace sentir sutil e ingenioso con acciones que en realidad son mensajes dañinos y cargados de ideología. Cualquier ciudadano de bien se sentiría abrumado con tanta imposición de la bandera, es ya una cuestión de estética que incluso dudo sirva como adhesivo para atraer nacionalistas, aunque sean de los suyos.

La última ocurrencia consiste en seguir dando guerra con la bandera del Estado mientras -qué coincidencia- en Catalunya se celebra una campaña electoral. Hace un año que el supuesto proyecto cultural estaría aprobado pero no es casual que sea ahora cuando se pone en marcha.

La cosa, que no proyecto cultural, consiste en retirar de balcones y ventanas esas banderas que en algunos casos llevan ondeando desde octubre de 2017 y que están ya bastante perjudicadas, por otras de nueva promoción, hechas con tejido que no se sabe si será respetuoso con el medio ambiente pero que dejará buenos réditos a fabricantes sean chinos o malagueños y, sobre todo, al jefe de la empresa de mantenimiento, Mario Gutiérrez Cru. Dice el artista que “no pretende dar la impresión de que haya una simbología de derecha pero que cuántas más banderas, más orgullosos de España”. La frase se explica por sí misma, que interprete cada cual.

No dudo de la vena artística de Gutiérrez Cru pero sí sé bien cuánto advenedizo y cuánta parodia se enroscan en banderas (nunca mejor símil) del arte, más si es figurativo, para vivir de las ayudas del dinero público, mientras lo que se hace deja al personal indiferente y al sector artístico bastante cabreado. Viendo su interés por “embellecer la deteriorada imagen de España” ¿de verdad solo se le ocurre esa forma de sanearla? ¿No sería más lógico, por ejemplo, sanear esa naturaleza que tanto extrañamos por el encierro sociosanitario que padecemos? ¿Se puede llamar acto de embellecimiento a la entrega de banderas que se hará en próximos días en la Plaza de Colón para la que seguro tendrán ya elegida hasta la banda sonora?

Imposible aceptar tan siquiera que se defina como proyecto cultural en el que no se pretende imbuir de ideología cuando eso es de lo que se trata, de un acto nacionalista de la derecha más rancia, falta de ideas y de perspectiva.  Preguntado Gutiérrez Cru por lo que va a hacer con las banderas recogidas contesta que aún no lo sabe. En que consiste el proyecto cultural ¿en reponer una por otra y ya está?  Dice también el artista que es una línea de investigación sobre el concepto de Estado y solo se le ocurre hacerlo mediante uno de los símbolos que a día de hoy más divide a la ciudadanía entre quienes imponen la bandera como única idea de gestión y quienes la consideran un bien patrimonial pero que así, en primera instancia, no arregla los problemas sanitarios, ni sociales o económicos.

Todo es una pantomima, una distracción y, otra vez más, una falta de respeto hacia el sector artístico y cultural que si bien no espera nada de este ayuntamiento tampoco merece ser castigado con una guerra ideológica en la que la existencia del arte y la cultura se utilice como arma arrojadiza.

Casi trece mil euros gastados en banderas más los 30 millones del presupuesto del pasado año que no empleó Madrid Destino son más que unas cuantas posibles intervenciones realmente artísticas que podrían haberse realizado para tener un Madrid democrático, culto y moderno.

 

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

1 Comentario

1 Comentario

  1. Carlos Primero de los Míos

    13 de febrero de 2021 18:46 at 18:46

    Todo ese exagerado y vomitivo uso de los trapos monárquicos por parte del fascismo patrio, está generando una problemática social importante, y es que yo, al menos, estoy empezando a despreciar a esos españuelos banderilleros, porque entiendo que no son buenas personas o al menos, habiendo tenido mas medios que la mayoría para cultivarse, se han quedado en tontos del culo sin capacidad para pensar por si mismos ni para tener el orgullo de no ser unos borregos aduladores de sus opresores. Que se limpien la retaguardia con ellas. Un saludo.

¿QUIERES AÑADIR UN COMENTARIO?

HAZTE SOCIO/A AHORA o para poder comentar todas nuestras noticias

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes