fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Entrevista

Lo que pasa en Colombia: “Uribe le mandó un mensaje de apoyo a Ayuso pidiendo el voto, no hay que rebuscar para ver los intereses de la derecha a nivel global”

LÚH ha entrevistado a Katherine M. Tirano, miembro de varios colectivos de apoyo a la migración y el exilio político colombiano en Madrid, para desentrañar las claves de lo que ocurre en el país y sus conexiones con algunos partidos españoles

Colombia paro nacional 2021 entrevista asesinatos Iván Duque

Desde el 28 de abril, Colombia vive intensas jornadas de movilización en contra de las agresivas políticas fiscales de su actual presidente, Iván Duque. En un país devastado por la pandemia, que le sitúa a la cabeza latinoamericana en número de fallecidos por coronavirus, altos índices de paro y pobreza, LÚH ha querido averiguar qué es lo que ocurre en el país andino. Por ello, contactamos con Katherine M. Tirano, antropóloga social, colombiana, que vive desde hace 13 años en España.

Katherine forma parte de varios colectivos, tanto en Madrid, su lugar de residencia, como a nivel estatal, que trabajan en torno a la justicia, la verdad y la solución del conflicto en Colombia. Participa sobre todo en la Colectiva de Mujeres Refugiadas, Exiliadas y Migradas, trabajando sobre memoria histórica a través del arte y del teatro. Asimismo, dan apoyo en todo tipo de proyectos para visibilizar a las mujeres exiliadas políticas víctimas del conflicto armado y defensoras de los Derechos Humanos, incidiendo en las instituciones colombianas como la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV) y la Unidad de Busqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD). Así también colabora con el Nodo de la CEV en Madrid y el Comité por la Paz.

P. Protestas generalizadas en todo el país, 19 asesinados a manos de la policía y el ejército (aunque diferentes asociaciones y ONGs cifran en más de 40), 800 heridos, 89 denuncias registradas sobre desapariciones de manifestantes según la Defensoría del Pueblo... ¿Qué está pasando en Colombia?

En medio de la pandemia, como a todos nos ha tocado, hemos vivido situaciones de mucha precariedad e incertidumbre. En un país como Colombia, que vive básicamente de las exportaciones de minerales, petróleo y de cocaína, ante la inseguridad económica que tenemos, la única posibilidad de la gente es vivir de lo que nosotras llamamos el ‘rebusque’. El ‘rebusque’ es esta capacidad que tienen todos los pueblos de América Latina de salir a vender sus productos para crear negocios que, de alguna manera, les permiten encontrar formas de vida digna ya que el Estado no ofrece estas garantías [Según las últimas cifras disponibles para 2020, el 48,7% de la población colombiana vive de este sector de trabajo informal].

Sin embargo, lo que ha pasado es que, por un lado, la gente no ha podido salir a trabajar de esta manera, obviamente, porque nos tenemos que cuidar, pero por otro, han observado cómo se han dado ciertas lógicas contradictorias en el manejo de la pandemia. Una de ellas, muy clara, ha sido que los recursos públicos disponibles han ido orientados al rescate de la banca, así como de aerolíneas no participadas siquiera por el Gobierno colombiano como socio inversor –poniendo plata pública para salvarlas, como el caso de Avianca– y se ha invertido cuatro veces más de lo normal en la militarización del país.

Entonces, ante este tipo de circunstancias, al Gobierno de Iván Duque se le ocurre que, para poder recaudar dinero y hacer frente al mantenimiento del Estado, llevará a cabo una reforma fiscal que asfixia a la población. Esto fue la gota que rebasó ya todos los vasos y copas de los colombianos. Es entonces cuando el día 28 se convoca a través del Comité del Paro –que es un comité que se creó en el año 2019 durante el primer periodo de gobierno de Duque porque ya entonces se llevó a cabo una parte de la reforma con la que tampoco se estuvo de acuerdo–, tras el anuncio de esta segunda reforma, jornadas de protesta. La gente no pudo más y se echó a las calles.

Al principio se manifestaron jóvenes, el movimiento estudiantil, profesores, etc. pero poco a poco se han ido sumando otros sectores sociales como los transportistas, los pueblos indígenas, etc.

Sin embargo, la situación viene de atrás. La firma de los Acuerdos de Paz, para toda la sociedad colombiana, significó un gran momento de poder reescribir nuestra historia. Pero se han puesto todo tipo de pegas y trabas desde entonces, desmantelando económicamente el proceso y asesinando gente que hacía parte del mismo. Se han ido sumando una gran cantidad de violaciones a los Derechos Humanos y a los acuerdos previos que, con la reforma tributaria que se pretendía hacer, han acabado por provocar el estallido de las calles.

A modo de actualización de datos, para comprobar la trágica dimensión de la represión, a día 4 de mayo desde la primera jornada de movilización, la violencia policial se cuenta en 1.443 casos. Respecto a víctimas de violencia física por parte de la policía, hay ya 216 denuncias. Personas víctimas de violencia homicida, también por parte de las fuerzas policiales, 31. Detenciones arbitrarias, 814. Intervenciones violentas por parte de la fuerza pública en establecimientos, casas o lugares de acogida, 239. Víctimas de agresiones en los ojos por el uso de munición de goma, 21. Casos denunciados de disparos policiales con arma de fuego, 77. Y el mayor despropósito, ya se cuentan 10 víctimas de violencia sexual por parte de agentes. Son cifras recopiladas por Temblores ONG, organización que está concentrando la contabilización de todos los abusos.

P. Según las fuentes disponibles, los números varían ligeramente, aún así, el año 2020 se cerró en Colombia con más de 300 líderes sociales y defensores de los Derechos Humanos asesinados, en 2021 ya van 132. Los datos cifran un total aproximado de 1.173 asesinatos desde los acuerdos de La Habana. La gran mayoría de ellos, más de la mitad probados, están relacionados con estructuras paramilitares, y los asesinados, casi en la totalidad de los casos, mantenían vinculaciones con el Proceso de Paz. Señalan la “complicidad” de Iván Duque en la impunidad de los hechos, lo que se sustenta en que este “bloque uribista” quiere eliminar la agenda de paz. ¿Por qué?

Por ponernos un poco en contexto: el Acuerdo de Paz que se firmó en 2016 con la antigua insurgencia de las FARC fue un acuerdo que, de alguna manera, la población pedía a gritos. La sociedad colombiana no podía seguir viviendo en medio de un conflicto que ha provocado que toda la ciudadanía viva en una constante zozobra. Las víctimas en el país y las que están fuera de él, llevan muchos años persiguiendo la paz.

Desafortunadamente, los poderes políticos oligarcas de nuestro país y los intereses económicos no caminan el mismo sendero. Por ello, de alguna manera, con la firma de los Acuerdos se buscó que los grandes inversores de las empresas multinacionales empezaran a reconocer a Colombia como un país, antiguamente considerado de riesgo por su alto nivel de conflicto, óptimo para la inversión.

Esto fue lo que permitió que Colombia saliera de los grandes listados de conflictos armados en el mundo y que las empresas multinacionales se sintieran tranquilas para llegar al país. ¿Qué ocurre con esto? Estos grandes inversores han tenido vía libre para poder expoliar, para poder atacar los territorios, para poder eliminar las formas campesinas o a pequeña escala de trabajo de la tierra, desplazando obviamente a la gente. Tras los Acuerdos de Paz se ha podido comprobar que las dinámicas de despojo y de desplazamiento se han perpetuado.

Al mismo tiempo, durante todos los años del proceso de paz y ante estos ataques a las modalidades más extendidas de trabajo y subsistencia vital, Colombia se ha ido convirtiendo en el país con más defensores de los Derechos Humanos y con mayores grupos de organización popular. Añadido a otras circunstancias como la práctica inexistencia de educación pública o sanidad, en definitiva, la no disponibilidad de acceso a recursos del Estado.

Entonces, las nuevas fuerzas paramilitares, que van en concordancia con las fuerzas públicas se seguridad que, a su vez, salvaguardan los intereses de las grandes empresas multinacionales, se han encontrado con un movimiento social y de resistencia muy fuerte y muy organizado, y es esto lo que les lleva, obviamente, a asesinar a líderes o personas defensoras de Derechos Humanos. Básicamente porque son gente que está poniendo sobre la mesa que, aunque haya unos Acuerdos de Paz firmados, no hay paz.

A esto hay que sumarle, además, que las personas desmovilizadas de la insurgencia de las FARC se quedaron con una mano delante y otra detrás, a expensas de lo que el Estado, en sus compromisos firmados, les asegurase. Unas garantías de vida digna como puede ser vivienda, acceso a la educación, a la sanidad, medidas de reparación, etc. Pero el Gobierno de Iván Duque, que fue al que le tocó el testigo de los Acuerdos de Paz, ha negado, por diestra y siniestra, dichos compromisos a los que se llegaron con la firma. Además, ha permitido, aunque de cara al público lo rechaza, que siga habiendo asesinatos de excombatientes en todo el territorio.

En definitiva, los asesinatos a líderes de la movilización social, personas relacionadas con la defensa de los Derechos Humanos y excombatientes de las FARC se perpetúan con la complicidad tanto de las fuerzas del orden público, dependientes del Gobierno de Duque, y los intereses de las empresas multinacionales que expolian los métodos de subsistencia de la gente.

Colombia es el país en toda América Latina que tiene el mayor ejército, entonces, que se sigan asesinando a esta clase de personas teniendo tal capacidad, solamente nos deja a la vista de manera clara que es con todo el amaño del Gobierno. No puedes pretender tener ese nivel de securitización de un Estado y que sigan pasando estas cosas. Porque la excusa es securitizar el Estado para que no suceda, sin embargo, sigue sucediendo y, de facto, aumenta. Blanco y en botella.

P. Medios de comunicación (como OkDiario, que acaba de conceder un premio a Álvaro Uribe por su labor) y partidos políticos en España (como Isabel Díaz Ayuso, que ha llegado a afirmar que Duque es el mejor presidente de Colombia), ‘blanquean’ lo que está ocurriendo en el país andino. ¿Cómo valoráis estos actos?

Hay muchas evidencias de esto. Acabamos de pasar por unas elecciones en la Comunidad de Madrid y ayer veíamos a Ayuso al final de su discurso mostrando una pulsera de Venezuela, país “enemigo” de Duque. Muy claramente nos está reafirmando de qué lado está. Las fuerzas de derecha están todas centralizadas, sincronizadas entre ellas porque obviamente les conviene tener a la gente sometida, les conviene tener a los grandes movimientos migratorios y a la gente empobrecida trabajando por dos duros, aquí, en Colombia y en cualquier lugar del mundo.

Días antes, Álvaro Uribe le mandaba un mensaje de apoyo a Isabel Díaz Ayuso motivando a los colombianos residentes en Madrid a que votaran por ella. No hay que rebuscar demasiado para poder ver las conexiones que tiene la derecha a nivel global.

¿Qué pasa con los medios de comunicación? Pues el mismo problema que tenemos aquí en España: hay un cerco mediático que nos quiere hacer creer que nos estamos inventando los hechos bajo un halo de supuesta pluralidad. No es casual cuando vemos a OkDiario entregando un premio a Uribe, o cuando vemos a El País, que tiene sede y corresponsales en Colombia, no contar fidedignamente lo que está pasando, blanqueando la actuación policial.

El pueblo colombiano, como el ecuatoriano, el boliviano o el chileno en su momento, estamos luchando por crear una estructura alternativa de comunicación. Desde las redes sociales a noticieros que se sustentan con los recursos de personas y colectivos independientes a los poderes económicos.

Colombia, si bien es un país de gente muy conservadora en muchos aspectos, nadie niega que los grandes medios de comunicación, como Caracol o RCN, están sesgados. Todos sabemos quiénes son estos medios, quiénes son sus dueños y cuáles son los intereses que hay detrás. Y esto es gracias también a todo ese movimiento social que ha habido en Colombia durante más de 50 años que critica y cuestiona su papel.

De hecho, durante el Proceso de Paz nacieron muchísimos medios de comunicación alternativos que a día de hoy son los que nos están presentando las realidades.

P. Desde España, concretamente en Madrid, habéis convocado movilizaciones para denunciar el atropello a los Derechos Humanos que el paro nacional iniciado el 28 de abril se está cobrando en manos de la policía, que ha llevado a congresistas a exigir recientemente la dimisión del Ministro de Defensa. Cuéntanos la motivación.

Hay movilizaciones convocadas tanto aquí en Madrid como el resto del Estado e, incluso, a nivel europeo. Hay varias fechas importantes en la ciudad: el día 6 de mayo convocamos una concentración en la Puerta de Alcalá, en el parque de El Retiro, a las 19:30 horas. El 8 del mismo mes, es la manifestación más grande donde, a partir de las 15:00 horas, marcharemos desde la Puerta de Alcalá hasta el Ministerio de Exteriores.

Algo que creo importante reseñar es que no debemos pensar que esto es una cosa que nos pasa solo a los colombianos, esto son prácticas genocidas y represivas que se están llevando a cabo en toda América Latina que, en este periodo de pandemia, se han vuelto mucho más estrictas y feroces. Lo hemos visto también en Chile, en Ecuador y en otros muchos contextos. Por ello, nos compete a toda la comunidad internacional, porque defensores de los Derechos Humanos somos todos y todas, por lo que convocamos no solo a la población colombiana, sino a toda aquella persona que considere que la violación de los derechos no es plausible ni justificable en ningún país.

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

2 Comentarios

2 Comments

  1. Lucía Draín

    6 de mayo de 2021 09:12 at 09:12

    El liberalismo asesina impunemente en Colombia, el crimen político acumula miles de personas asesinadas por los liberales.

    Tampoco el golpe de Estado en El Salvador parece que le preocupe a los amantes de la «libertad» en España.

    Más de lo mismo. Siempre.

  2. mariano tomas Fuentes Alvaro

    6 de mayo de 2021 14:07 at 14:07

    Repito lo puesto en otro articulo sobre Colombia:
    Y en Colombia no para el desastre. En 2019 cerca de 2019 trabajadores sociales de a pie ( no gubernamentales, no guerrilleros ni comunistas) fueron asesinados por su trabajo social. Sobre Colombia y sus males el Sr. Martin Medem escribio un libro: » Colombia Feroz» que recomiendo pues de modo documentado nos muestra los desastres de un país en que la palabra «desechable» ha servido de Norte a militares, policias, jueces ,.., y gente diversa que se movia y, lamentablemente, se sigue moviendo al dictado de los «del dinero». Y para nosotros contiene algun dato interesante sobre el Sr. Felipe Gonzalez, el Tribunal Supremo nuestro,los dolares del narco tráfico,etc. Y aprovechando » que el Pisuerga pasa por…» comento que, además de lo que nos ofrece el Sr. Medem en su libro sobre Colombia, pone comparativamente ante el espejo de la realidad y no de las creencias el «nivelazo» cultural y humano que tienen sobre Latinoamérica esos madrileños que «sabios y honestos» han votado CORRUPPCION y VIVA LA SRA: AYUSO Y LA CERVEZA, que no saben, muchos de ellos, donde esta Colombia y no paran, dia si dia tambien, con Maduro.Democratas, pero organicos tambien..

¿QUIERES AÑADIR UN COMENTARIO?

HAZTE SOCIO/A AHORA o para poder comentar todas nuestras noticias

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes