fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Opinión

Los muertos que vos matáis…

“Todo el mundo miraba hacia otra parte, era la manera de resistir, decía. Pero no era verdad; hubo gente que resistió de verdad, que se enfrentó a los nazis, que murió luchando.” Julia Navarro

Luego de la operación Vallekas, construida desde los equipos de Abascal para presentar su candidatura, con la siempre prevista fórmula de la provocación, la dureza policial hacia un sector y su comprensiva actuación hacia otro. Es previsible contemplar la difusión del relato que difama a los vecinos de esa zona obrera de Madrid, para solaz de las huestes cayetanas. La Máquina del Fango a pleno. Creen que han acabado con Unidas Podemos.

Equivocadamente atribuida a Zorrilla, y en ocasiones a Lope de Vega, hay que recurrir primero a La verdad sospechosa”, obra del mejicano Juan Luis de Alarcón y Martínez, de 1630. En su defecto, luego, a la comedia Le menteur” (El mentiroso), de Pierre Corneille, estrenada en 1644. En esta última, la escena se plantea de manera muy similar a la de “La verdad sospechosa”: Dorante afirma a su criado haber matado a su rival, Alcippe, quien se les aparece, alegre y rozagante.

El criado, ante el curioso coloquio entre occiso y homicida, dice con ironía: "Las gentes que vos matáis lucen bastante bien" o "Los muertos que vos matáis gozan de buena salud". En cualquier caso, el autor de esa frase no es Alarcón sino Corneille. Esto es, porque en La verdad sospechosa, de Alarcón, García dice, tras partirle la cabeza a su contrincante: "Cosa es clara, porque hasta los mismos sesos esparció por la campaña", y el criado responde: "Pobre don Juan... Mas, ¿no es éste que viene aquí?". Similar, aunque no es la frase.

Tal vez la mención de una figura de prestigio fue la causante de esta errónea atribución. No es la primera vez que las plumas más destacadas de nuestras letras se prestan a cometer el error de no ajustarse a la verdad.

Recordemos que el filósofo y ensayista español José Ortega y Gasset, en el capítulo Historia ascendente”, uno de los artículos que Ortega publicó en La Nación de Buenos Aires en el verano de 1940, recogidos en su ensayo Del Imperio Romano (en Obras Completas. Madrid: Revista de Occidente, 1961, vol. VI, p. 105) menciona:

“El razonamiento abstracto nos conduce, sin remedio, a declarar que esa institución es imposible. Que, no obstante, se da el hecho de haber esa institución gozado una gloriosa y perdurable realidad. Como dice Don Juan: “Los muertos que vos matáis gozan de buena salud.”

De confusiones y erróneas atribuciones está repleta nuestra historia. Circunstancia que podremos comprobar cuando logremos que el statu quo levante el candado a los secretos oficiales y podamos poner nombres y apellidos a los traidores y asesinos que pulularon por ella.

Aclarada esta autoría entremos en materia.

Existe una campaña mediática orquestada, con el fin de anular la corriente de simpatías que ha despertado la decisión de Pablo Iglesias de abandonar el sillón y los despachos para rescatar la fuente del poder en democracia: el voto ciudadano. Eso, lo hizo regresar a las calles y plazas habitados por las personas que lo colocaron como artífice del primer gobierno de coalición de nuestra democracia.

Como ejemplo, baste tomar en consideración la denuncia y factible verificación de la anulación de los espacios de difusión electoral de Podemos en la Radiotelevisión Pública. Luego, el torrente de opinadores que concluyen la decadencia de Iglesias y su partido, a la vez que dan por acabada su influencia en las decisiones que se adoptan en él Consejo de Ministros. También la elaboración de encuestas “a medida” de los grupos políticos del bipartidismo.

Los historiógrafos deberían aleccionar a las personas a revisar la capacidad del fundador de Podemos para sobrellevar la colosal oposición a su existencia. Como lo fue la coordinada acción de medios, magistratura y poderes económicos en su contra. Mucho deberíamos temer a un Pablo Iglesias del que, con 15 diputados mínimo, dependa la formación del gobierno en Madrid. Como también, me atrevo a vaticinar, la permanencia de Pedro Sánchez y los suyos en la Moncloa.

Saben los que saben, que el 4M se acabarán las tonterías. Porque, siendo rigurosos:

“Los muertos que vos matáis gozan de buena salud”

 

 

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

1 Comentario

1 Comentario

  1. toymufadao

    10 de abril de 2021 18:49 at 18:49

    Cruzo los dedos porque se cumplan tus vaticinios.

¿QUIERES AÑADIR UN COMENTARIO?

HAZTE SOCIO/A AHORA o para poder comentar todas nuestras noticias

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes