fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Política

Martínez-Almeida: el nuevo Ruiz Gallardón

Nadie esperaba que fuera a ganar las elecciones, muchos menos que fuera a ser alcalde con el peor resultado de la historia del PP, pero lo que nadie logró adivinar es que pudiera dar la imagen de alcalde moderado

Almeida censura concierto

En el Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, hay quienes se preguntan cómo es posible que José Luis Martínez-Almeida, alcalde de la capital del Reino, haya pasado de ser un aguerrido opositor contra Manuela Carmena a lograr firmar los ‘Acuerdos de la Villa’ con los grupos de la oposición, Más Madrid y PSOE. A pesar de ser un delfín de Esperanza Aguirre y de estar situado en las posiciones más derechistas dentro del PP, parece que llegó ayer a la política.

“No había pleno que no montara un pollo e incluso en alguna ocasión hizo llorar a Manuela Carmena”, dice un exconcejal de Ahora Madrid que destaca de él su “locuacidad y capacidad de dar un discurso con bastante solvencia y sin papeles”.

Con un perfil muy extremista, con ataques personales incluidos contra la exalcaldesa, Almeida logró que los titulares de prensa fueran los supuestos escándalos de Carmena para esconder los agujeros de corrupción después de más de dos décadas de alcaldes del PP en el Ayuntamiento de la capital de España.

Eterno segundón de Esperanza Aguirre, fue nombrado candidato a alcalde por Pablo Casado sin que nadie se lo esperara, en detrimento de Iñigo Henríquez de Luna, quien enfadado se afilió a Vox y ahora es diputado autonómico con la formación ultraderechista. Con el peor resultado del PP en Madrid capital, consiguió hacerse alcalde gracias a un acuerdo con Ciudadanos y Vox.

El mismo día que fue investido alcalde, amenazó en el pleno con derogar Madrid Central, el plan anticontaminación llevado a cabo por el anterior gobierno municipal. Una semana después de coger la vara de mando se hizo fotos retirando los bolardos de espacios peatonales y abriendo de nuevo el tráfico al vehículo privado.

Era él en toda su plenitud, el radical de derechas que había hecho una oposición sin piedad durante cuatro años, con bulos incluidos, ataques personales contra sus rivales y judicializando la vida municipal. Su intención de romper Madrid Central sólo se pudo paralizar por la decisión de los tribunales de justicia, tras una denuncia de Ecologistas en Acción.

Otra de sus primeras medidas, a las pocas semanas de ser investido alcalde, fue retirar las placas que homenajeaban a las víctimas del franquismo en el Cementerio de la Almudena y eliminar el recurso contra la absolución de Ana Botella por la venta a fondos buitres de viviendas sociales.

“Empezó como realmente es él, dando hostias a la izquierda. Ahora es como otra persona”, dice Carlos Sánchez Mato, exconcejal de Economía en el Gobierno de Manuela Carmena y uno de los que más sufrió la estrategia extremista de Almeida.

Reparto de papeles

Fuentes consultadas por LUH afirman que las “cabezas pensantes del PP” le aconsejaron que usara la crisis del Covid-19 para hacer un “reparto adecuado de papeles”, lo que no hubiera sido posible sin una oposición absolutamente desnortada que, a cambio de un carril bici en el Paseo de la Castellana, ha aceptado firmar un acuerdo de 352 medidas sin mecanismos de garantía para su cumplimiento.

De hecho, Almeida, como el gran negociador que es, ha introducido una cláusula en la que hay margen para poder justificar el no cumplimiento del acuerdo si el Ministerio de Hacienda no permite gastar el superávit que tienen acumulados los ayuntamientos, medida a la que se opuso con uñas y dientes cuando era líder de la oposición y la solicitaba la izquierda al exministro de Hacienda del Gobierno de Mariano Rajoy, Cristobal Montoro.

En el cambio de imagen hay quienes subrayan que ha sido posible “gracias a los medios de comunicación y a la oposición” que, con la firma de los ‘Acuerdos de la Villa’, ha permitido ponerle un “puente de plata” a este radical de derechas, criado políticamente en el entorno de Esperanza Aguirre, al que muchos ya comparan con Alberto Ruiz Gallardón, que se hizo pasar por un alcalde moderado y tuvo que dimitir por intentar, como ministro de Justicia, aprobar una contrarreforma del aborto para volver a la ley de supuestos y situar a las mujeres en tiempos casi preconstitucionales.

La oposición de Más Madrid y PSOE ha permitido blanquear a un radical de derechas que tiene una buena estrategia de imagen y que es irreconocible para quienes tuvieron que soportarlo como líder opositor en el Palacio de Cibeles. Nadie esperaba que fuera a ganar las elecciones, muchos menos que fuera a ser alcalde con el peor resultado de la historia del PP, pero lo que nadie logró adivinar es que pudiera dar la imagen de alcalde moderado a la vez que gobierna gracias al apoyo de la ultraderecha.

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

1 Comentario

Queremos garantizar que los debates y comentarios que se generen en nuestras noticias sean de la calidad que cada una de vosotras y vosotros merece. Por ello, tan solo nuestras socias y socios tienen la posibilidad de interactuar de esta forma, ÚNETE AQUÍ y colabora con la información que no rinde tributo a intereses privados ni poderes económicos.

Si tan solo quieres leer los comentarios,
PUEDES REGISTRARTE COMO USUARIO/A

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes