fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Opinión

Monstruos, S.A.

Monstruos, S.A.

Una mujer desnuda entre veinte hombres, todos desnudos con sus penes apuntando a la mujer, mira a su alrededor y se mueve mientras la tocan y llenan de semen. Algunos la penetran por la boca, otros por la vagina, todos se ríen y gimen, la azotan y tiran del pelo, le pellizcan los pezones. Se ahoga con el pene que tiene en la boca, su cara está hinchada, enrojecida, llena de saliva, semen y lágrimas. Cuando uno de ellos se corre dentro o encima de ella, se aparta y en su lugar se coloca otro. Mientras graban las cámaras desde diferentes ángulos.

Una fiesta de cumpleaños con familiares y amigos, y después de tomar unas cuantas copas y tal vez alguna que otra droga ilegal, una niña de 14 años practica sexo con 15/20 hombres a las afueras del pueblo. Unos diez de ellos tienen sexo con ella y otros diez miran, tal vez alguno graba la escena con el móvil.

¿Os suena? La primera escena es de una película pornográfica, la segunda es una violación grupal. En “manada”, los protagonistas son veinte chavales con edades comprendidas entre los 14 y 31 años. La víctima tiene 14 años y ha sido violada por al menos diez de ellos, mientras los otros diez miraban, se masturbaban y reían. Una orgía de peli porno hecha realidad.

Gangbang, bukkake, orgías… son las búsquedas más populares y las categorías que más consumen los jóvenes dentro del porno. Y digo jóvenes porque son los hombres jóvenes los consumidores mayoritarios de este producto de la industria del porno. Esta industria se afana en generar contenidos en este sentido, violaciones simuladas en grupo, donde el sujeto pasivo es la mujer y los sujetos activos son tres o más hombres. Donde la mujer es solo un objeto en el que eyacular y los hombres gustan de realizar prácticas sexuales agresivas, humillantes y vejatorias. La enseñanza es clara, a las mujeres nos gusta ser sometidas por uno o varios hombres en nuestras relaciones sexuales. Y a los hombres se les pone dura sometiendo a una mujer.

Las implicaciones de esta cultura de la violación son terroríficas. Las prácticas sexuales de los jóvenes se vuelven violentas y contemplan la agresión sexual como una buena opción, bien en forma de violación, en solitario o grupal, o bien en consumo de prostitución. Esta educación en la agresión y cosificación de las mujeres tiene un apoyo imprescindible dentro de la sociedad, no en vano estamos criando monstruos para el control de las mujeres. Estos comportamientos necesitan un respaldo. Culpabilizar a la víctima: ¿qué hacía a las dos de la mañana sola con 20 hombres? Y culpabilizar al extranjero: ¿por qué no deportamos a violadores extranjeros? El cuerpo de la mujer es territorio nacional, y el extranjero o inmigrante, el único que no puede delinquir en ese territorio. El control sobre mujeres y extranjeros se ejerce por igual y se pervierte el acto machista en favor de un sistema que lo alimenta con educación sexual, publicidad, legislación machista, manipulación mediática o religiosa… No les importa la agresión machista en sí, solo les importa el control sobre mujeres e inmigrantes.

Curiosamente, nadie se pregunta ¿qué lleva a 20 jóvenes a violar y humillar en manada, en este caso, a una niña de 14 años? La pregunta encierra en sí misma la respuesta, una sociedad que solo es capaz de cuestionar la libertad de movimiento de una mujer, o que criminaliza la nacionalidad de un hombre, es una sociedad enferma que fabrica este tipo de monstruos. La educación en el machismo y en el racismo genera monstruos. Son estos monstruos fruto del sistema, fruto de una cultura y una educación enfermas y machistas, los que perpetúan estos comportamientos, son hijos sanos del sistema. Jóvenes incapaces de sentir empatía por una mujer, de reconocerla como una igual, de respetarla como a otro ser humano.

¿Qué tienen en la cabeza estos hombres, menores y ofensivamente jóvenes para los actos cometidos, para participar en semejante agresión a una niña? Una educación acorde a un sistema heteropatriarcal que los ampara y da cobijo bajo el paraguas del machismo y el racismo.

¿Para cuándo deportaciones en caliente, incremento de penas, amputación de genitales y todos los horrores posibles que exige la turba absurda e hipócrita, para los agresores sexuales españoles y cada vez más jóvenes? No hay bandera en el país bajo la que amparar vuestro compañerismo de manada.

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

1 Comentario

Queremos garantizar que los debates y comentarios que se generen en nuestras noticias sean de la calidad que cada una de vosotras y vosotros merece. Por ello, tan solo nuestras socias y socios tienen la posibilidad de interactuar de esta forma, ÚNETE AQUÍ y colabora con la información que no rinde tributo a intereses privados ni poderes económicos.

Si tan solo quieres leer los comentarios,
PUEDES REGISTRARTE COMO USUARIO/A

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes