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Patricia Arce, senadora de Bolivia: “Buscamos que haya justicia, no es persecución política”

Por Denis Rogatyuk para El Ciudadano 
"Hubo mucha gente que sufrió bastante, que sufrimos mucho, mucho (...) No queremos que ningún boliviano ni boliviana, ningún ser humano de cualquier país que sea, sufra lo que nosotros hemos sufrido", expresó
Patricia Arce, senadora de Bolivia por el Movimiento Al Socialismo (MAS) y exalcaldesa del municipio de Vinto, en la provincia de Quillacollo del departamento de Cochabamba (centro del país), relató los horrores que sufrió durante el golpe de Estado de 2019 y la persecución de la que fue víctima en el gobierno de facto de Jeanine Áñez.

«Hubo mucha gente que sufrió bastante, que sufrimos mucho, mucho (…) No queremos que ningún boliviano ni boliviana, ningún ser humano de cualquier país que sea, sufra lo que nosotros hemos sufrido, hemos visto mucha violencia», comentó.

Por Denis Rogatyuk

DR: Nos gustaría empezar con una pequeña introducción de su vida pública. ¿Cómo usted llegó a pertenecer al Movimiento al Socialismo (MAS) y cuál fue su motivación?

PA: Bueno, primeramente antes de ser abogada estudié mecánica automotriz porque necesitábamos trabajar, un mecánico nos cobraba muy caro, entonces asumí para poder trabajar, para poder arreglar nuestra maquinaria, y posteriormente entré a Derecho, salí de Derecho y pude ser asesora de las organizaciones sociales, tanto de las Bartolinas, la única a nivel provincia, primeramente de Quillacollo, después llegué a la departamental y pude ser también de la nacional, como asesora de estas organizaciones sociales.

Es ahí que me piden que yo llegue a ser la subcentral de mi comunidad que habíamos creado, y ahí entro también a la parte orgánica, aparte de que ya era asesora pero ya entro a la parte orgánica, ya estoy como ejecutiva de las Bartolinas de mi comunidad, y ahí es donde me interiorizo más porque ya me gustaba antes participar en esto y me gustaba mucho compartir con las hermanas Bartolinas que tenían muchos principios y muchos valores, y siempre estaban velando por el bien común, creo que me identificaba mucho con ellas, es así que llegué a eso y después pasó y ellas me pidieron que sea alcaldesa.

Yo decía no, y un día me llama el anterior presidente, nuestro hermano Evo (Morales), yo le pedí que quería participar de la elección de un alcalde mi municipio, pero yo no, entonces le digo que quisiera saber quién va a ir de alcalde en mi municipio, él me ofrece que yo vaya, me dice ya nos busques más, tú vas a ir de alcaldesa. Era algo nuevo para mí, yo no quería porque yo era feliz siendo abogada libre con las organizaciones, y me puse a llorar, no quería aceptar, ya después le dije: si tengo el consenso de las organizaciones voy a ir, pero si no también quiero que me entienda. Entonces, cuando bajé a las organizaciones también tuve bastante apoyo, y ahí recién dije voy a ir.

Fui como alcaldesa, fue difícil porque siempre el oponente inventa todo de ti, y en las campañas ya estaba inmiscuida la familia, yo, y todo eso, pero llegamos a la alcaldía e hicimos una muy buena gestión. Fue vital el apoyo de nuestro hermano Evo, que llegamos a ganar el premio Maya a nivel Latinoamérica como mejor alcaldesa y mejor gestión.

La intensidad con la que trabajamos era bastante porque siempre decía detrás de mi hay muchas mujeres que si yo abro senda van a ir para adelante, todo lo que queríamos y lo que queremos es que haya mayor cantidad de mujeres en estos cargos de decisión, porque si bien hay mujeres no están en los cargos de decisión, y una mujer puede manejar de diferente forma porque es mamá y puede ver muchas cosas. Entonces así llegué a la política.

DR: ¿Cuáles fueron los primeros indicios que anunciaban el golpe de Estado en la provincia de Cochabamba y ahí en su municipio?

PA: A mí me preocupaba mucho porque antes de las elecciones ya se hablaba de un fraude, y eso era preocupante porque ya organismos internacionales ya hablaban de un fraude, y la OEA, por ejemplo, ya se manifestaba sobre Bolivia y todo esto, y era preocupante, ya cuando vi había estas movilizaciones y algo raro era de que la policía protegía a los golpistas, a la resistencia juvenil, porque cuando nosotros, digo nosotros porque mis organizaciones hacían marchas, los primeros que eran afectados, gasificados, eran nuestras organizaciones sociales, y no así los que estaban con motos, con bazucas, armados.

Entonces ya se venía algo muy raro, tuvimos una reunión con nuestro hermano Evo y con el ministro de ese entonces, Homero, y es allí donde yo le había manifestado que la policía no estaba con nosotros, estaba defendiendo a ellos, pero también no querían aceptar de ese lado, porque creo que nadie pensaba que iba a venir eso en nuestro país, y había anteriormente indicios de golpe, pero se desarmaron todos, entonces pensaron que tal vez esto iba a ser igual.

DR: ¿Cuál fue la razón por la que usted fue atacada tan brutalmente por los paramilitares?

PA: La gestión que nosotros habíamos hecho no solamente era una gestión administrativa, de gestión municipal, sino también nosotros éramos, Vinto era el pilar fundamental del MAS en Cochabamba, era la fuera del MAS en Cochabamba, porque Vinto llenaba coliseos, estadios, movilizábamos bastante gente y siempre estábamos defendiendo el proceso de cambio.

Entonces yo pienso que eso molestaba mucho a la derecha, es más ellos antes de lo que me pase vinieron al municipio, y daban todos los días vueltas, amenazando, diciendo que yo me una a ellos, que cómo una persona inteligente va a estar apoyando unos indios, y así era totalmente, gritaban y todo, allí yo pedí resguardo policial, porque ya se hacía frecuente.

Después un día que pasó las elecciones, ganamos, yo la verdad tenía que someterme a una operación, presenté, dije voy a sacar mis dos días, fui al médico para hacerme, y ese día que yo no estaba fueron y agredieron, destrozaron la alcaldía en realidad a pedradas, y ahí es donde uno de ellos al querer lanzar una dinamita al municipio se hizo volar los dedos de la mano. Ya después, al día siguiente, seguíamos trabajando normal nosotros, porque en mi municipio yo tenía el total respaldo de mis organizaciones, habíamos logrado unificarnos mucho y eran muy pocos, te podría decir 1 %, 2 % la oposición, no había más oposición, todos éramos del MAS, y ellos me daban el respaldo para que yo pudiera seguir trabajando normal, solamente que sí habíamos pedido apoyo por si algunos venían de otro lado. Eso es lo que había pasado.

Ese día yo trabajaba normal en la oficina, mi rutina era desde las cinco de la mañana, hacíamos las inspecciones a las obras, me reunía con mi gente, y ese día, como todos los días, hice lo mismo, me quedé a almorzar ahí en la oficina, y ya después mi hijo me llama y me dice hay enfrentamientos en Quillacollo, y en los grupos están hablando que tú eres la que ha mandado, le digo que no pasa nada, que estamos bien acá en Vinto, no hemos mandado a nadie, entonces ya mi hijo era constante lo que me llamaba, entonces dije yo me salgo y me voy a la casa, y estaba saliendo y vino la que es ahora alcaldesa, entró, me distrajo un rato, y justo cuando ya veo todo gritando la gente, y salgo afuera de la oficina y ya era lleno de humo, hice desocupar a todos de la alcaldía y yo fui la última en salir.

Salgo y no había mi carro en la puerta, estábamos pasando la plaza para ir a la iglesia y veo venir grupos, llamaba constantemente a la policía para que venga y nos preste seguridad, y justo cuando pasábamos la plaza veo grupos de este lado, del otro lado, ya ahí uno viene y me da un golpe, corro otra vez, y ahí me vuelve a dar un golpe en la cabeza, y es la primera vez que me desmayo ahí, despierto cuando estaba bañada en agua, me bañaron con agua, me hicieron despertar, me hicieron parar, y ya desde ahí empezaron a llevarme a Quillacollo, me cortaron el cabello, me echaron con pintura, con todo.

Cuando llegamos a Quillacollo, cerca de Quillacollo ya pude ver que la policía estaba ahí, yo decía la policía me va a ayudar, pero no fue así, y así fue.

No me gusta hablar, por eso no quiero entrevistas, porque es volver a recordar todo.

DR: ¿De qué manera usted fue perseguida durante el régimen de Áñez?

PA: Fue terrible, cuando ya pensé que ya había pasado todo lo peor, cuando me llamaron, pasó todo eso, me llevaron al hospital, me recuperé, volví a trabajar, y estábamos ahí y un día cuando festejaba el cumpleaños de mi hijo, yo tengo tres hijos y dos hijos de mi amiga pero que también viven conmigo porque mi amiga falleció, entonces festejábamos, era después de las seis de la tarde, me dijeron los demás que hiciéramos algo, hicimos una parrillada, no habíamos comido ni la torta todavía porque una de mis hijas tenía que tomar examen, yo me subí para ver el informativo y ahí veo que entran personas armadas a mi cuarto, yo les preguntaba qué había pasado, cuando me sacaron de ahí veo a mis hijos que también los estaban apuntando, entonces no podía creer los que estaba pasando, no entendía, y había una fiscal, que no había orden de allanamiento, no había una denuncia ni una demanda, pero nos llevaron a todos a Quillacollo, cuando llegamos allá solo decían que eran ordenes de arriba, que yo era el botín para ellos.

Cuando llegamos ahí nos hicieron sacar la sangre a todos, nos decían que habíamos bebido y que estábamos nosotros irrumpiendo la cuarentena, que por qué no estábamos con barbijos, porque estábamos en la casa, o sea era nuestra casa, vivíamos nosotros, y salió cero y cuando otra vez llaman y dicen salió cero la alcoholemia, y de La Paz le decían que no podía ser, otra vez nos sacaron alcoholemia, casi dos de la mañana nos llevaron al Idif, y ahí nos sacaron sangre a todos y después del Idif (Instituto de Investigaciones Forenses), mi hijo es menor de edad y lo llevaron a un centro de infractores, y yo les rogaba, le decía que yo iba a llamar a su papá porque mi hijo era menor de edad, nada tenía que estar ahí, y lo dejaron ahí dormir con los que sí tenían antecedentes, mayores de edad, todo.

Después nos llevaron a las celdas, y yo pedía que me den un teléfono, no podía estar comunicada, no podíamos utilizar el baño, no querían prestarnos, fueron momentos muy difíciles para nosotros, y pasó todo eso y seguía la persecución, era amedrentamiento, proceso tras proceso, de todo y de nada, un día salimos de la casa y mis tres perros muertos, los envenenaron, fueron momentos muy difíciles.

Este señor (Arturo) Murillo donde podía me amenazaba, decía que yo las iba a pagar, que yo le mandaba gente para que le abuchee, que le boten con tomates, y todo eso, y bueno después de eso me mando todo un equipo para hacer una intervención a la alcaldía, y nunca encontraron nada ilegal ahí, porque siempre que terminaba mi gestión yo hacia una auditoría de todo para no tener problemas, y bueno hasta que recuperamos la democracia y ahora estamos acá.

Hubo mucha gente que sufrió bastante, que sufrimos mucho, mucho.

DR: ¿Qué papel jugaron las organizaciones de las mujeres en la restauración de la democracia en Bolivia?

PA: Fue algo muy importante la valentía de las mujeres, y creo que iniciamos con la lucha de recuperar porque nos habían dañado mucho, o sea tocaron lo más preciado de una mujer, la familia, los hijos. Entonces estas organizaciones sociales tuvieron mucho que ver para la recuperación de la democracia y creo que las más importantes son las mujeres las que hemos dado la cara por todo esto, y gracias a la unidad del pueblo bolivianos hemos podido recuperar la democracia.

DR: ¿Cuáles organizaciones de mujeres, desde su punto de vista, jugaron un papel clave?

PA: Para nosotros las organizaciones, las mujeres, las Bartolinas, las organizaciones de mujeres emprendedoras que habíamos formado, los jóvenes, hubo mucha conciencia de los jóvenes, porque no sabían cómo era antes un golpe de Estado y ver para los jóvenes a sus madres siendo golpeadas, pateadas, esto ha hecho que la juventud se levante, despierte esa sed de justicia, entonces y es así que nos hemos empezado a organizar todas y todos, y eso es lo que ha pasado para poder recuperar nuestra democracia, ha sido la unidad del pueblo boliviano y el coraje y la lucha de nuestra juventud, de nuestras mujeres, eso ha hecho que nosotros podamos recuperar nuestra democracia, pero yo veo que todavía sigue latente un proceso de golpe en Bolivia, vemos todavía eso, y eso es lo que más preocupa.

DR: ¿Usted cómo ve su norte como senadora? ¿Qué espera hacer cumplir en esta gestión?

PA: Que haya justicia, lo más importante para mí, no es persecución política, es justicia porque no queremos que ningún boliviano ni boliviana, ningún ser humano de cualquier país que sea, sufra lo que nosotros hemos sufrido, hemos visto mucha violencia, no ha habido respeto al ser humano, a las mujeres, eso es lo que nosotros buscamos, justicia, y bueno estoy acá en esta comisión para impulsar que desde acá sí tengamos justicia.

DR: ¿Qué significa para usted la bandera de la wiphala?

PA: Es la unidad, para mí significa la unidad de los pueblos, y también eso es lo que ha significado para nosotros también, porque cuando la gente ha visto que estos sectores han cortado la wiphala, y hemos visto también la ignorancia de ellos, porque pensaban que la wiphala era una simbología del MAS, y la wiphala es la identidad de todos los pueblos, es nuestra cultura, tiene muchos significados la wiphala.

Entonces hemos visto esa ignorancia de que ellos han agarrado y han cortado y sin saber verdaderamente qué es lo que significa, y esto también ha hecho de que haya mayor identidad, defender lo nuestro, y eso ha levantado y ha hecho que la gente reaccione como hemos reaccionado mucho.

DR: ¿Qué simboliza para usted la hoja de coca?

PA: Para nosotros coca no es cocaína, coca para nosotros es algo sagrado que cuando nosotros tenemos que tratar problemas muy graves, si nosotros acullicamos nos viene una tranquilidad, una paz, yo hasta el día de hoy acullico porque si no acullico, o sea no pitcheo que llamamos nosotros, se altera nuestro sistema, en cambio la hoja nos da tranquilidad, nos apacigua para poder seguir el camino, la charla, la conversación, es eso lo que significa para nosotros la coca.

O sea, en momentos difíciles cuando no teníamos un vaso de agua, en esos momentos o algo, la coca nos da esa fuerza.

DR: ¿Qué mensaje deja para los jóvenes? Para que no sean utilizados por muchas fuerzas, porque acabaron siendo carne de cañón.

PA: Yo quiero recomendar, no solamente a los jóvenes, quiero recomendar a nuestras autoridades electas, que no olvidemos cómo hemos recuperado la democracia, no olvidemos quiénes han sido los que han recuperado la democracia y a quiénes nos debemos.

Y decir también a nuestra juventud que no dejemos nuestros ideales por nada, va a haber momentos en que sí nos vamos a caer muchas veces, pero lo importante no es caer, lo importante es levantarnos y seguir construyendo nuestra Patria Grande.

Solamente decirles confiamos, ustedes son la fuerza que nos ha dado, y para mí ellos son la fuerza que me ha dado para aguantar esos momentos tan duros.

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