fbpx
Síguenos en

Búsqueda

LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS

Inicio de sesión ¡Bienvenido/a de vuelta!

¿No tienes cuenta en LA ÚLTIMA HORA NOTICIAS? hazte socio/a ahora

Política

Periodistas con mascarilla

LAS CARTAS BOCA ARRIBA

Hemos confirmado al mismo tiempo que la CIA consideraba a Felipe González responsable de los GAL y que el rey Juan Carlos conseguía, escondía y manejaba ilegalmente millones de euros. Pero esos no son los titulares de las portadas de los periódicos devorados por la gran banca y los fondos buitre.

Somos el único país del mundo en el que se acusa simultáneamente de corrupción al Jefe del Estado y de terrorismo a su presidente del gobierno. Pero no es eso lo que nos cuentan los telediarios del servicio público y de los negocios audiovisuales.

Las decisiones sobre lo que hay que airear y lo que hay que ocultar se imponen a través de una red de complicidades que van desde la impunidad del gran poder hasta los supuestos periodistas mejor acomodados, pasando por el relativo poder de los gobiernos.

A los dueños de la información les resbalan las críticas y las denuncias y los gobiernos pueden protegerse con el BOE. Pero los presuntos periodistas se cabrean y se defienden en pandilla cuando sus torpezas les dejan con el culo al aire.

No sería tan fácil informar al dictado si los periodistas contaminados que opinan por encargo no se dejaran manejar a cambio de sus privilegios.

En realidad, esos periodistas falsificadores son los que mejor se cuidan. Utilizan las mascarillas profesionales para no contaminarse con el virus de la verdad. Se lavan continuamente las manos, pretendiendo una inocencia que apesta. Y se mantienen distanciados de los ciudadanos a los que envenenan con la pandemia de la información tramposa.

Un buen ejemplo es Juan Luis Cebrián, el parasito de El País que compara (¡qué barbaridad!) a Pablo Iglesias con Donald Trump y Santiago Abascal en el forcejeo por la información de calidad que la democracia necesita.

No es una casualidad que se caigan al mismo tiempo el rey apandador, el pésimo González y el Cebrián de las conspiraciones. La trama de la transición.

Comparte esta noticia

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes

3 Comentarios

3 Comments

  1. J. A. PINA

    20 de julio de 2020 07:52 at 07:52

    Así es.
    Si España fuese una democracia un periodista como J.M.Martín Medem sería director de RTVE.

  2. JESUS GAGO FERNANDEZ

    20 de julio de 2020 11:44 at 11:44

    Martín Medem fue un buen corresponsal de una ya mala TVE. Cuando pensábamos algunos que ya se habían alcanzado las más altas cotas de la miseria informativa, advertimos que el envilecimiento de la profesión de periodista sigue escalando posiciones en la indignidad. Los periódicos no son ya un servicio público, hubo tiempos que al menos lo parecían, sino que son un instrumento del poder para colonizar el pensamiento y el comportamiento de sus lectores/oyentes y, para conseguir ese objetivo vale todo incluso las mentiras más indignas, convirtiendo el periodismo en una cloaca donde quienes mejor se mueven son los mediocres, los que dudo que puedan mirarse al espejo sin sentir naúseas. Medem los retrata brillantemente con un párrafo genial.

  3. J

    20 de julio de 2020 14:39 at 14:39

    Hace falta un Popeye que meta en cintura a esos ‘golfos apandadores’

¿QUIERES AÑADIR UN COMENTARIO?

HAZTE SOCIO/A AHORA o para poder comentar todas nuestras noticias

TE NECESITAMOS PARA SEGUIR CONTANDO LO QUE OTROS NO CUENTAN

Si piensas que hace falta un diario como este, ayúdanos a seguir.

HAZTE SOCIO por 5 euros al mes