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Análisis

Vox: el recurso del régimen del 78 ante el fin del bipartidismo

“VERDE” no sólo es el cuarto color del espectro luminoso, también son las siglas de “Viva El Rey De España”… y el color corporativo del partido ultraderechista.

Vox: el recurso del régimen del 78 ante el fin del bipartidismo
Santiago Abascal y Felipe VI se saludan; detrás, Felipe González y José María Aznar; detrás, Juan Carlos I

La dinastía borbónica, restaurada a la muerte de Franco por imposición de este, lleva 46 años reinando en España. Juan Carlos I ostentó la Corona durante 39 de ellos –desde 1975 hasta 2014– y Felipe VI lleva ostentándola durante los siete restantes, los que van de 2014 a este año 2021, que recorre ya su segundo trimestre bajo el primer Gobierno central de coalición desde la II República.

Si algo caracterizó el largo reinado de Juan Carlos I fue el turnismo bipartidista, invento español de inspiración británica que data de la I Restauración borbónica –la de Franco fue la segunda–, impuesta en 1874 por el general Martínez Campos tras encabezar el golpe de Estado contra la I República –el general Franco encabezó el golpe contra la segunda–, y que se prolongó precisamente hasta la proclamación de la II República en 1931.

Durante la I Restauración borbónica, se turnaron en el gobierno –primero bajo el reinado de Alfonso XII y después bajo el de Alfonso XIII– el Partido Liberal de Práxedes Mateo Sagasta y el Partido Conservador de Antonio Cánovas del Castillo. Bajo el reinado de Juan Carlos I –ya en la II Restauración borbónica, la impuesta por Franco–, lo hicieron el PSOE de Felipe González y el PP de José María Aznar. ¿Estábamos entonces ante la actualización del ‘Sagasta versus Cánovas’ o más bien ante el desdoblamiento ‘democrático’ del Movimiento Nacional franquista? En cualquier caso, “atado y bien atado” seguía.

Pero en 2008 se producía la mayor crisis económica desde la de 1929, tres años después –en 2011– se producía el 15M, con su impugnación del turnismo bipartidista, y otros tres años después –en 2014– se fundaba Podemos y abdicaba Juan Carlos I, acorralado por sus escándalos y actualmente en Abu Dabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos.

El turnismo bipartidista que había caracterizado el reinado de Juan Carlos I estaba herido de muerte, y así lo evidenciaban la repetición electoral que siguió a las generales de diciembre 2015 –tras el pacto fallido entre Pedro Sánchez y Albert Rivera–, el golpe de mano que desalojó a Sánchez de la Secretaría General del PSOE –por su negativa a facilitar la investidura de Mariano Rajoy– y su vuelta al cargo aupado por las bases del partido, la moción de censura que desalojó a Rajoy de la Presidencia del Gobierno central –la primera y única moción de censura que ha salido adelante en lo que va de régimen del 78–, la repetición electoral que siguió a las generales de abril de 2019 y el primer Gobierno central de coalición desde la II República; concretamente, desde que el Frente Popular lograra ganar las generales de febrero de 1936 y formar gobierno, cinco meses antes del golpe de Estado franquista contra ese Gobierno y contra la propia II República.

El poder económico –el poder que sostiene a Felipe VI y sostuvo a Juan Carlos I, que es esencialmente el mismo poder económico que sostuvo a Franco– lo había intentado casi todo para evitar que Unidas Podemos y su líder –sobre todo, su líder–, Pablo Iglesias, no llegaran al Gobierno central, pero no pudo evitarlo. El poder económico no quería que Iglesias llegara al Gobierno central por lo mismo que no había querido que gobernara el Frente Popular: porque ello beneficiaría a la mayoría de la población y especialmente a los sectores más vulnerables, poniendo en riesgo los privilegios de ese poder económico.

Con el PSOE como columna vertebral de la II Restauración borbónica y del régimen del 78 producto de esta pero con el turnismo bipartidista ya finiquitado, la derecha aparece ahora divida en tres: el viejo PP y otros dos partidos: Ciudadanos –o lo que queda de él– y Vox. Y es que el poder económico nunca pone todos los huevos en la misma cesta.

La escisión ultraderechista del PP

Si Juan Carlos I apoyó su reinado en el turnismo bipartidista pero este ya está finiquitado, ¿en qué pretende Felipe VI apoyar el suyo? No pocas informaciones apuntan seriamente a que pretende apoyarlo en Vox, la escisión ultraderechista del PP, convertida ahora en el recurso del régimen del 78 ante el fin del bipartidismo. No tanto por lo que Vox supone en sí mismo como por lo que la irrupción de un partido ultraderechista supone –y está suponiéndolo ya– para un escenario político como el español. Una vez más, cambiar algo para intentar que todo siga “atado y bien atado”.

El pasado mes de noviembre, la prensa publicaba que Luis Alfonso de Borbón –bisnieto de Franco y de Alfonso XIII y primo segundo de Felipe VI– se asoció en Luxemburgo, a través de una sociedad pantalla, con Víctor González Coello de Portugal, dirigente y diputado de Vox y responsable de captación de fondos para el partido ultraderechista. ¿Casualidad? Puede ser, pero la propia prensa llegó a preguntarse, al hilo de ello, si la Casa Real española, con la aprobación de Felipe VI, ha llegado a financiar a Vox.

Y Luis Alfonso de Borbón no es el único miembro de la dinastía borbónica del que se ha aireado su proximidad a Vox, y es que de dos sobrinos de Felipe VI –Froilán y Victoria Federica de Marichalar de Borbón– se ha publicado que habrían llegado a recibir de la Casa Real sendos toques de atención para que eviten volver a significarse políticamente, después de que Froilán asistiera en febrero de 2019 en la madrileña plaza de Colón a la concentración celebrada por PP, Cs y el partido ultraderechista y de que la prensa publicara que su hermana Victoria Federica asistió en marzo de 2019 en un teatro madrileño a un acto de la iniciativa Cañas por España, impulsada también por Vox.

“VERDE” no sólo es el cuarto color del espectro luminoso, también son las siglas de “Viva El Rey De España”… y el color corporativo del partido ultraderechista. ¿Anecdótico? Puede ser, pero el presidente de Vox, Santiago Abascal, y los suyos no dejan de repetir que “el rey Felipe VI es la cabeza de la nación” y en el discurso televisado que el jefe del Estado pronunció el 3 de octubre de 2017 no pocos vieron el prólogo a la irrupción del partido ultraderechista en el escenario político postbipartidista.

Vox fue fundado en 2013, un año antes de la abdicación de Juan Carlos I, e impulsado entre 2018 y 2019, tras el fracaso de Ciudadanos en su cometido de investir presidentes del Gobierno central del PP o del PSOE. Con Ciudadanos fuera de juego, Vox se ha convertido en su versión dura, en la pieza que sirve tanto para pactar con el PP como para ser presentada ante la opinión pública como el contrapunto de Unidas Podemos, dentro de esa tradición, tan arraigada en esta II Restauración borbónica y en el propio régimen del 78 –aunque fuera de España pone los pelos de punta, y con razón–, que consiste en equiparar fascismo y antifascismo. Como poco, gravísimo error.

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2 Comentarios

2 Comments

  1. AnPe

    29 de abril de 2021 15:05 at 15:05

    Deberíais dejar claro que esa foto es una foto composición. El mensaje de la foto no sería el mismo.

  2. Ramon

    30 de abril de 2021 14:31 at 14:31

    El papel lo aguanta todo me encanta el color verde mejor que el rojo sangre y muerte

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